lunes, 6 de enero de 2014

¿Qué tiempo necesitaríamos para aprender inglés?

Estudiar inglés, no es difícil, de hecho, está lengua está considerada como una de las más fáciles de aprender, pues aunque a muchos su  relación fonética-gráfica les parezca difícil (o sea como decimos comúnmente, el inglés no se escribe como se lee), desde el punto de vista sintáctico y gramatical, por citar un ejemplo, el inglés se estructura con ciertas  reglas que lo convierten en un idioma fácil de dominar. Un típico ejemplo lo es la formación de los tiempos verbales. Elemento este que se dificulta mucho en el aprendizaje de cualquier otra lengua, máxime aquellas que tienen sus raíces en las lenguas romance, como lo es el Español.

Pero sea la lengua de Shakespeare fácil o difícil de aprender, la verdad es que muchos necesitamos conocerla y entonces la pregunta que todos nos hacemos es: ¿Qué tiempo necesitaríamos para aprender inglés a un nivel que nos permita comunicarnos eficazmente?

Cuando hablamos de eficazmente, nos refiero a desarrollar con el efecto deseado la comprensión auditiva, la expresión oral, la comprensión lectora y la expresión escrita. Queremos destacar que cuando decimos eficacia no nos referimos a nivel de idioma, o sea, cada nivel puede desarrollarse con eficacia siempre que se  trabajen las cuatro habilidades correctamente y se logre que el aprendiz las domine, las asimile y las aplique correctamente para resolver las situaciones comunicativas que en el entorno se le presente.

Enfatizamos en el dominio de las cuatro habilidades básicas de idioma, pues aunque en ocasiones existe el interés solamente por dominar la lectura, la escritura o la comprensión auditiva, ya sea por razones personales o académicas; nosotros somos partidario de que cualquier lengua que se desee aprender, debe hacerse teniendo en cuanta el desarrollo de las cuatro habilidades y no enfocarse solamente en algunas de ellas. El dominio de una, dos o tres habilidades no significa el dominio del idioma, e inevitablemente no nos permitirian usarlo para comunicarnos eficazmente.

Para desarrollar habilidades lingüísticas se necesita tiempo, sobre todo dedicado a la práctica, pues nadie duda que a hablar se aprende hablando como a escribir se aprende escribiendo.

Hoy día para el desarrollo de estas habilidades se  asume con mucha fuerza el aprendizaje basado en tareas (task-based language learning), posibilitándole al estudiante usar la lengua con un propósito específico. Según Carlos Álvarez (1998) una tarea aislada no es capaz de desarrollar una habilidad, pero un sistema de ellas sí, lo que implica que en el aprendizaje de la lengua el desarrollo de habilidades depende en gran medida del uso de un sistemas de tareas comunicativas que conlleven al estudiante a enfrentar situaciones  lo más cercanos posible a la comunicación  real, con el propósito de resolver una situación polémica en un contexto comunicativo determinado.


Pero el hecho de ser habilidades comunicativas implica que su desarrollo se haga por medio del  conocimiento lingüístico propio del idioma que se aprende, por lo que el estudiante necesita ir incorporando paulatinamente, vocabulario, elementos fonéticos, reglas gramaticales y elementos sintácticos; todo lo cual implica un proceso integrado que requiere tiempo de estudio, reflexión, y práctica.
El docente como facilitador del conocimiento.

La didáctica es una ciencia cuyo objeto de estudio son los métodos y elementos que forman al proceso de enseñanza aprendizaje. Entre los componentes de este proceso pedagógico se  pueden mencionar el profesor, el alumno, las competencias, los métodos, los medios, las formas de organización, la evaluación, el contexto de aprendizaje. La ineludible interconexión entre estos elementos desempeña un papel decisivo en el éxito de la transmisión y adquisición del conocimiento.

El docente tiene, entra otras funciones, la responsabilidad de transmitir el conocimiento y controlar su aprendizaje, lo cual constituye la garantía de que el estudiante aprenda y egrese con la preparación y formación deseada para enfrentar los retos de un mundo que avanza cognoscitivamente  desmesurado.
De acuerdo con las concepciones más actuales, el docente más que un mero reproductor de contenido, debe actuar como “facilitador” del conocimiento, para lo cual no debe enfocarse en ser él el centro del proceso de enseñanza aprendizaje, sino el estudiante.

No se trata de decirle al alumno lo que queremos que aprenda, sino de crearle situaciones que lo obliguen a llegar al concepto, a la regla, al conocimiento; la huella del conocimiento siempre será más profunda en la medida en que en el aprendizaje participen el mayor número de procesos lógicos del pensamiento: observar, comparar, analizar, sintetizar, concluir. Estos procesos funcionan siempre que vamos en busca de conclusiones o soluciones a problemas, no ocurre de forma direccional, sino zigzagueando entre avances, equivocaciones y hasta retrocesos.

Desde nuestra óptica como autor, pensamos que la educación en estos tiempos reclama un profesor con un alto conocimiento de métodos de enseñanza participativos y dialógicos, que hagan del estudiante en el aula un elemento activo y constructor del conocimiento. El docente contemporáneo debe tener presente que a lo que llamamos hoy proceso docente educativo, debíamos incorporarle el calificativo “interactivo”.
Interaction patterns

Using different interaction pattern will strongly favor students ‘learning in class. For establishing patterns we should take into account different kinds of assessment ( diagnosis, progress, etc). Based on this, I change with a certain frequency who my students sit down and work with.

Knowledge level differences are to be considered by the teacher, a slow learner may be assisted by an advanced learner in class, even sometimes better helped than by the teacher. It is common that between the students themselves there is more confidence than between the teacher and the students.

It is perhaps important to highlight that teachers must previously value the existing personal relation between the students he wants to sit down together.

Interaction pattern is not only matter of sitting students together; but also when it comes to work in pairs or group, teachers should likewise make changes. We think that in a way a student interacts with different students, the scope of language learning goes wider as nobody in class manages the language in the same way; everybody uses different structures, words, phrases and even pronunciation patterns, so for one student interacting frequently with a different student will simply make him able to enrich his language from varied sources, will favor peer assess and it will make finally the student to carry out a process of self-assessment that will lead him to self-correct mistakes and better up his language as such.
El profesor comunicador

Los medios de enseñanza son de gran ayuda en el proceso de enseñanza aprendizaje, pero no debemos olvidar que somos nosotros, profesores, el elemento crucial en este proceso instructivo, educativo y desarrollador. Es precisamente el profesor el encargado de crear un ambiente favorable que promueva la  necesaria relación entre los propios estudiantes y entre ellos y el docente.

En nuestra opinión el profesor desempeña un papel decisivo en engendrar y mantener la motivación en el aula y el hecho de que se valga de ciertos recursos eficaces que facilitan la transmisión y adquisición del conocimiento, como son los medios de enseñanza, no significa que haya que permitir que su figura se vaya replegando en el campo de la motivación, de lo cognitivo y de la gestión del proceso de enseñanza aprendizaje.

El desarrollo tecnológico, entre tantas cosas “maravillosas”, nos trajo el “data show o video beam” un recurso que junto a la computadora nos brinda excelentes posibilidades para impartir una clase. Pero nuestra apreciación, es que en los últimos tiempos muchos docentes nos estamos convirtiendo en “Data dependiente”, cuestión esta que se ha convertido en algo tan indispensable para algunos profesores, que si en el momento de la clase aparecieran algún problema con este medio, la clase no se imparte correctamente o simplemente se suspende.

Debemos resaltar que una dependencia extrema o un sobre uso de este fabuloso medio, u otros, nos puede conducir a perder o disminuir ciertas capacidades y habilidades que como docente poseemos; mencionemos la memoria, que como todos sabemos es una función que depende enteramente de su entrenamiento, la concatenación de ideas, habilidad que depende de su práctica constante y que repercute directamente en una buena expresión oral, la creatividad e incluso la motivación, pudieran verse altamente afectada por un mero modelo reproductivo de imágenes y lectura mecánica.

Como seres humanos estamos dotados de recursos de comunicación únicos los cuales pueden ser empleados en el aula para atraer la atención de los estudiantes, mantenerlos motivados, demostrarle cuán importante es lo que están diciendo, e incluso para controlar eficazmente su comportamiento.

Nuestra forma de comunicación se pueden agrupar en dos categorías: verbales: voz (tono) y vocabulario y no verbales: contacto visual, expresiones faciales, gestos, postura y movimientos.

Como docente podemos involucrar a nuestros estudiantes en una buena clase simplemente por medio de un correcto uso y explotación de estos elementos.

La voz: Por medio de ella podemos mantener a los alumnos motivados o terriblemente aburridos, por citar un ejemplo, un patrón suave, bajo y constante puede invitar a los estudiantes a dormir, mientras que un tono de voz muy elevado podría decirle a nuestros estudiantes que se tapen los oídos. La voz debe cubrir todos los rangos en dependencia de la información y el momento de la clase.

Vocabulario: Un minuto en frente de alguien que usa un discurso muy rebuscado, lleno de terminologías no comunes, es suficiente para echarnos a dormir. Nada mantiene a un auditórium más motivado que un discurso comunicativo y comprensible. Utilicemos un lenguaje sencillo, asequible y acorde con el nivel de los interlocutores.

Contacto visual: Esforcémonos en mantener nuestros ojos avivados, en movimientos y como tratando de verlo todo, mira a tus estudiantes en la cara, hazlos sentir importante e incluidos en el la clase. Pero no fijes por largo rato la mirada, esto suele ser dominante y hostil.
Quien mira más suele ser más amigable y placentero.

Expresiones faciales: El conocimiento de expresiones no verbales nos pueden ayudar a tratar mejor a nuestros estudiantes. Fruncir o bostezar son signos negativos que transmiten desinterés, duda y desmotivación. Una sonrisa o señal de afirmación con la cabeza, es siempre bienvenida, transmite confianza y rompe la barrera existente entre el profesor y los alumnos, disipa cualquier criterio de que el profesor es estricto, describe actitud amigable y suaviza cualquier rose.

Gestos: Las manos y brazos se pueden usar para expresar acción, describir formas, estados, y movimientos. Un gesto en forma de círculo indica “todos”. El brazo levantado con un dedo en alto puede usarse para expresar, “uno a la vez”, mientras que con dos o tres dedos podemos indicar trabajo en pareja o en tríos. Mostrar las palmas de las manos demuestra sinceridad, honestidad y franqueza.

Postura: La forma en que nos sentamos, permanecemos de pie o caminamos, refleja actitudes y sentimientos sobre nuestra personalidad. Controlemos nuestra postura, estar algo inclinado hacia adelante y atento, muestra acercamiento e interés y hace que los estudiantes se sientan más motivados y atentos. Nunca hablemos mientras escribimos en la pizarra, no les demos la espalda a nuestros estudiantes o nos retiremos mientras dialogamos, es discriminatorio.

No olvides que el pecho hacia adelante, el cuerpo recto o algo inclinado hacia atrás, la cabeza erguida y hombros levantados, nos hace lucir arrogantes y despreciables.

Movimiento: Nuestro actuar no solamente transmite conocimiento, también envía espíritu y energía. Permanecer sentado detrás del escritorio, o de pies completamente inmóvil está obsoleto en las nuevas tendencias educativas. Esto provoca monotonía y tedio. Movámonos a lo largo de toda el aula de forma que todos se sientan alcanzados por nuestra voz, caminemos de un lado al otro del aula, provocando que nos sigan con la vista y así logramos que se  mantengan alerta. Los pasos hacia adelante pueden usarse para acompañar una idea enfática, mientras que los de retrocesos indican información poco importante o idea que finaliza.

Conclusiones
No es que nos opongamos al uso de las nuevas tecnologías como medios de enseñanza, los mismos se deben incluir en todos los planes de clases si facilitan la adquisición del conocimiento, si potencian la motivación del estudiante por continuar sus estudios y siempre y cuando acerquen al estudiante a lograr las competencias requeridas en el tiempo establecido, lo cual constituye nuestro objetivo principal como docentes.

Los medios de enseñanza son simplemente componentes de gran ayuda, la esencia somos los profesores con nuestros invaluables recursos de comunicación. Una dependencia total o casi total de estos medios, nos puede conllevar a una posición tecnocrática y a perder el verdadero concepto humanista de la clase. 

sábado, 4 de enero de 2014

El Blog de Pepe

El Blog de Pepe surge con la idea de poder abordar temas sobre los cuales el autor considera puede opinar. Más que todo, estará basado en experiencias. Se publicarán textos relacionados esencialmente con educación, tecnología y filosofía. Se pueden encontrar entradas escritas tanto en idioma español como en inglés.

 En el Blog ,además, se compartirán enlaces que el autor considere importantes.

El objetivo del Blog es  presentar temas sobre los que se puedan debatir y desde donde surjan nuevos enfoques, ideas, conocimiento, que puedan servir de ayuda a las personas en la solución de sus problemas , en la misma medida en que otros Blogs le  han servido de ayuda al autor para solucionar los de él.

El respeto y la ética constituyen la base de todo lo que aquí sea escrito.

Evidenciar que como todo Blog, estas son opiniones del autor, lo que no implica que lo que aquí se diga sea regla o ley.

El autor.